domingo, 2 de septiembre de 2012

¿Quién soy yo?

Hay preguntas difíciles de responder porque no fueron formuladas oportunamente. Recientemente tuve la oportunidad de dirigir junto a un equipo de facilitadores un ejercicio denominado "¿Quién soy yo?", que forma parte de una Escuela de Líderes para miembros de diferentes regiones del país del movimiento juvenil Remar, Renovación Marista, basada en la filosofía de servicio del francés universal, San Marcelino Champagnat, fundador de la Congregación de Hermanos Maristas.

El ejercicio consiste básicamente en generar reflexiones a través de una serie de preguntas sobre el perfil individual de cada participante, de manera que cada uno pudiese detenerse a pensar y plasmar "quién es" en un mural diseñado con libertad, y posteriormente presentado en sesiones de coaching grupal.

Lo impactante de la jornada fue redescubrir que, como tuve la oportunidad de experimentarlo en la misma escuela teniendo unos trece años de edad, salvo en casos extraordinarios, no se nos prepara para dar respuesta a semejante pregunta, o peor aún, para hacérnosla.

Crecemos, nos desarrollamos y maduramos cuestionando el mundo, preguntándonos quién es él, ella, eso o esto, pero pocas veces nos detenemos a pensar quiénes somos y cuál es nuestra misión. Y si lo hacemos, con facilidad respondemos erradamente, refiriéndonos solo a lo que hacemos, a la profesión u oficio, por ejemplo, pero no a aquello que nos da identidad individual y que nos hace seres únicos.

Nuestra sociedad requiere detenerse para ser pensada; conocernos y reconocernos como ciudadanos y antes como individuos. Lo ideal: estimular espacios en los que nuestros niños y jóvenes comiencen a preguntarse realmente quiénes son, antes de que sin saberlo, comiencen a olvidarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario